Londres (EFE).- La esperanza del City se desvaneció en veinte minutos. Bernardo Silva bloqueó un tiro de Vinícius Júnior con el brazo en la línea de gol. Un jugador fue expulsado, se concedió un penalti que el brasileño convirtió, lo que permitió al Real Madrid avanzar a los cuartos de final (1-2). Pep Guardiola se frustraba al ver cómo su estrategia se desmoronaba. Bernardo tuvo la primera expulsión de su carrera, lo que resultó en un penalti a favor del Real Madrid. Esto dejó a su equipo en una situación difícil, teniendo que remontar cuatro goles en desventaja y con un jugador menos. El entrenador de Sampedor, mientras era amonestado, gritaba y sonreía al cuarto árbitro.
1-2. El Real Madrid no admite remontadas