La huelga general organizada por los sindicatos en oposición a la reforma laboral promovida por el Gobierno de Javier Milei ha detenido gran parte de Argentina este jueves, mientras numerosos trabajadores se dirigen al Congreso, donde se discutirá el proyecto que transformará las condiciones laborales en el país. Con un despliegue de seguridad, los empleados intentan acceder al Congreso en Buenos Aires, en un día en el que no operan trenes, aviones, el metro ni la mayoría de las rutas de autobuses. La Confederación General del Trabajo (CGT) está al frente de esta acción de protesta que comenzó a la medianoche. Treinta y tres sindicatos y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) se unieron a la manifestación, mientras que los servicios esenciales, como la atención médica pública, también están experimentando interrupciones. La Cámara de Líneas Aéreas de Argentina (JURCA) reportó la anulación de más de 400 vuelos, lo que ha impactado a más de 64,000 pasajeros y clientes de carga. La Secretaría de Trabajo instó a los empleados de trenes y autobuses a no realizar ninguna acción directa.
Argentina, paralizada por una huelga general contra la reforma laboral