Desde que el ejército ucraniano no logró su segundo intento de contraofensiva durante la guerra para retomar Bájmut y cortar la conexión terrestre de los rusos con Crimea, la situación en el frente ucraniano ha permanecido estable pero desfavorable para Kiev. En un contexto de guerra de posiciones, las fuerzas rusas aprovecharon su ventaja numérica para agotar al adversario y avanzar lentamente, aunque a un costo en bajas. Por primera vez en más de dos años, esta dinámica ha cambiado en el frente de combate. De acuerdo con datos divulgados esta semana por la plataforma ucraniana de análisis bélico DeepState, en febrero los rusos lograron apoderarse de 126 kilómetros cuadrados de territorio, lo que representa la mitad de lo que conquistaron en enero y menos del 30 % en comparación con diciembre. Desde junio de 2024, Rusia no había obtenido tan poco territorio en Ucrania como en febrero de este año, cuando sus fuerzas armadas ocuparon 115 kilómetros cuadrados.
Cambian las tornas en el frente: Rusia ralentiza su avance y Ucrania gana terreno