Ferran Torres, el rematador oportuno, firmó el gol que España requería para añadir la segunda estrella a su escudo, un título ante Argentina, que jugó toda la prórroga con diez por la expulsión de Enzo Fernández y en la que apenas apareció Leo Messi. Ferran marcó un gol “a lo Iniesta”: uno que, como el del manchego dieciséis años antes en Johannesburgo, hace que un país salga a la calle unido por una misma idea.
España vuelve a hacer historia: campeona del Mundial 2026