Las autoridades del departamento de Gironda, en el suroeste de Francia, combaten un incendio que afecta a 42.000 hectáreas. No contemplan el regreso a corto plazo de los 220.000 desalojados y aseguran que la ciudad de Burdeos no está amenazada. La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, afirmó que no se autorizará el regreso a las zonas evacuadas hasta que el fuego quede delimitado. Brocas indicó que es imposible predecir cuándo sucederá esto y que el fuego no se rige por la lógica de los vientos. Además, se espera un incremento de las temperaturas que podría alcanzar entre 38 y 40 grados.
Autoridades de Gironda descartan el retorno a corto plazo de los 220.000 evacuados por el fuego