La frontera melillense suma su segunda noche de calma desde que se iniciara la crisis migratoria en la ciudad autónoma, mientras el paso de Beni-Enzar sigue operativo de forma gradual y da prioridad a los viajeros de la Operación Paso del Estrecho. Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla señalaron que no se han registrado incidentes en el perímetro fronterizo. En el paso fronterizo de Beni-Enzar la situación es de «seminormalidad», según informaron fuentes policiales, ya que el flujo de vehículos se mantiene escalonado, en grupos de 20 y con prioridad para los coches de los viajeros de la OPE. Los melillenses solo pueden cruzar cuando ya no quedan vehículos foráneos a la espera de acceder a Marruecos. Se pretende prevenir un colapso en la frontera y una «emergencia humanitaria» como la que padecieron 2.000 extranjeros durante las 36 horas de cierre. En el cruce para peatones, no se hacen distinciones entre quienes desean pasar la frontera, ya que son pocos los que usan esta ruta y a primera hora de este lunes estaba desierto, con algunas familias y algunos vecinos de Melilla.
Melilla suma otra noche tranquila en la frontera, que prioriza a los viajeros en tránsito