Las ONG No Name Kitchen y Asociación Elín atienden a los migrantes que ingresaron de forma irregular en Ceuta y denuncian un trato por parte del Gobierno, alegando falta de acceso a agua y comida y el uso de violencia en las devoluciones a Marruecos. La coordinadora de No Name Kitchen, Francesca Fusaro, indicó que, debido a la falta de alimentos y condiciones de vivir en la calle, la gente se encuentra en una situación crítica, lo que les lleva a aceptar el retorno a Marruecos. Según su trabajo de campo, numerosas personas siguen sin comer desde el jueves pasado, ya que las entregas de alimentos han sido limitadas en comparación con la cantidad de gente necesitadas que aún permanece en la ciudad.
Dos ONG presentes en Ceuta denuncian un trato inhumano a los migrantes y devoluciones forzosas