Rabat afirmó que la incapacidad del Consejo de Seguridad para prorrogar el mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental, Minurso, a raíz de los vetos de EE.UU. y Rusia, representa una oportunidad para pasar de la gestión del conflicto a su solución, mientras se prepara para una eventual retirada de la misión. El ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita, indicó en una entrevista con la cadena pública 2M que no intentó persuadir a Rusia para que no vetara la resolución de prórroga del mandato, porque interpretó la negativa rusa como un gesto favorable. Según su criterio, el veto de Rusia da por terminado el mandato de la misión de la ONU en el Sáhara y altera un esquema de solución del conflicto que considera obsoleto, ya que se centraba en administrar la crisis en vez de resolverla. Según el ministro de Exteriores marroquí, Rabat sale favorecida en cualquier circunstancia: ya sea con el veto de Rusia o si se hubiera aprobado el proyecto estadounidense, que revalidaba el apoyo a la propuesta marroquí de autonomía bajo su soberanía como base para lograr una solución política al conflicto.
El fracaso del Consejo de Seguridad en el Sáhara es una «oportunidad», según Marruecos