El Gobierno ha activado un plan para reforzar la seguridad en la alta velocidad que incluye reducir el número de circulaciones entre Madrid y Sevilla, implantar una doble verificación en los centros de control, aumentar las plantillas e incorporar mejoras tecnológicas. El Ejecutivo ha aprobado un paquete de ayudas de 30 millones de euros para indemnizar a las víctimas del siniestro de Urda y a sus familias, según anunció el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Se ha pedido autorización judicial para retomar la reconstrucción de las vías donde chocaron el Alvia y el Iryo, en el que murieron 69 personas y se estima que, una vez concedido el permiso, harán falta unos diez días para restablecer el tráfico ferroviario. Los desperfectos afectan a algo más de 40 metros de trazado, por lo que se intervendrá en un ámbito de unos 400 metros. Se plantea reducir las frecuencias de la línea Madrid-Sevilla hasta completar el despliegue del sistema ERTMS, además de una revisión extraordinaria de los sistemas de seguridad a cargo de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. También se desarrollará un software con avisos automáticos; se mejorará la visualización de la información para facilitar la localización de los trenes y el estado de la infraestructura; y se emplearán inteligencia artificial y gemelos digitales para vigilar el funcionamiento del sistema y anticiparse a posibles escenarios.
El Gobierno reducirá las frecuencias en la línea Madrid-Sevilla y reforzará la seguridad