Foz de Iguazú (Brasil) (EFE).- Este sábado, los líderes de las naciones del Mercosur iniciaron su cumbre semestral en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, donde deberán establecer una nueva estrategia debido al retraso en la firma del acuerdo con la Unión Europea. Junto al presidente anfitrión, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, asistieron a la Cumbre los líderes de Argentina, Javier Milei; de Paraguay, Santiago Peña; y de Uruguay, Yamandú Orsi. Lula pasará la Presidencia temporal del Mercosur a Peña e informará a sus colegas sobre la solicitud de las autoridades europeas para que el Mercosur muestre más paciencia. El Consejo Europeo declaró que no contaba con el respaldo suficiente para ratificar la firma del acuerdo, que estaba programada para este sábado y sugirió reprogramarla para el 13 de enero en Paraguay. Durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores, los cancilleres expresaron su desilusión por el nuevo retraso, aunque manifestaron su esperanza de que la Unión Europea resuelva sus diferencias. Indicaron que es momento de considerar a otros nuevos socios como prioridad. El ministro de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno, declaró que la demora en la firma del acuerdo debería servir como ocasión para que el Mercosur considere sus prioridades en relaciones exteriores y progrese hacia modelos de bilateralidad más eficientes. El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, declaró que la meta de su nación, al asumir la presidencia temporal del Mercosur, será finalizar las negociaciones con los Emiratos Árabes Unidos y Canadá. Además, el Mercosur tiene la intención de progresar en las conversaciones con Japón y el Reino Unido y también busca fortalecer los acuerdos con naciones asiáticas como Vietnam, Indonesia y Malasia.
El Mercosur abre una cumbre decisiva tras el aplazamiento del acuerdo con la UE
