La influencia que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ejerce sobre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para que lleve a cabo elecciones a pesar del conflicto con Rusia, se interpreta como una forma de presión que podría tener repercusiones políticas. Ucrania tenía programadas sus elecciones presidenciales para 2024, pero se vieron obligados a posponerlas debido a que su legislación impide la votación en situaciones de guerra. Sin embargo, el 9 de diciembre, el presidente ucraniano expresó su disposición a promover una reforma legal que permita llevar a cabo las elecciones sin esperar a que finalice el conflicto, siempre que cuente con el apoyo de EE.UU.
Elecciones en tiempos de guerra: retos y consecuencias de una cita que baraja Kiev
