El Gobierno de Israel ha decidido revocar las licencias de funcionamiento de varias organizaciones no gubernamentales que trabajan en Gaza, incluyendo a Médicos Sin Fronteras, argumentando que algunos de sus empleados participaron en actividades terroristas. El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Combate al Antisemitismo comunicó la imposición de un veto, una medida que resulta de una normativa que ha sido objeto de críticas por parte de las ONG, ya que Israel les exigía registrar información sobre su personal. El Ministerio ha comunicado que un 15% de las organizaciones bajo el veto no proporcionaron a las autoridades israelíes información sobre su personal. Además, se señala que MSF tiene personas afiliadas que están relacionadas con grupos islamistas palestinos como la Yihad Islámica y Hamás. En marzo de 2025, Israel implementó un nuevo sistema para registrar ONG internacionales, lo que generó críticas por parte de la ONU. Esta organización señaló que el sistema se fundamentaba en criterios imprecisos y arbitrarios, los cuales las organizaciones humanitarias no podían satisfacer sin infringir obligaciones legales internacionales o comprometer principios humanitarios.
Israel detendrá en enero la actividad de varias ONG que operan en Gaza, entre ellas MSF
