Bangkok (EFE).- Este domingo, aproximadamente 53 millones de ciudadanos tailandeses acudirán a las urnas para participar en unas elecciones generales, en las que el Partido del Pueblo (PP) y el conservador Bhumjaithai (BJT) son los principales favoritos. Además, los votantes también se pronunciarán en un referéndum sobre la posibilidad de modificar la actual constitución, que fue establecida por la junta militar que gobernó entre 2014 y 2019. El país se enfrenta a unas elecciones reñidas en las que, de acuerdo con las encuestas, la coalición reformista encabeza las preferencias, seguida por el partido conservador. Sin embargo, ninguno de los dos alcanzaría la mayoría absoluta, lo que les obligaría a buscar aliados para poder gobernar. Las urnas se habilitaron a las 8:00 (1:00 GMT) y se cerrarán a las 17:00 (10:00 GMT) para la elección de los 500 integrantes de la Cámara de Representantes. Se anticipa que los primeros resultados se den a conocer esta noche. En un lugar de votación, numerosas personas esperaban en las filas para entregar sus tres boletas (distrito, partido y referendo). El proceso se desarrollaba de manera fluida, lo que sugiere una elevada participación, similar a la de las elecciones de 2023. «Es necesario un cambio», afirma Sarocha, de 28 años, en una entrevista con EFE. Al igual que otros votantes, ella indica que ha votado por el PP. Por su parte, Apichart, un funcionario de 52 años, elige la plataforma conservadora. El primer ministro interino, Anutin Charnvirakul, quien es el líder del Bhumjaithai, convocó las elecciones de forma anticipada después de un periodo de inestabilidad en el que el país tuvo tres líderes desde las elecciones de mayo de 2023. En esas elecciones, donde la participación superó el 70 %, la plataforma reformista ganó de manera sorpresiva. Sin embargo, no logró constituir un gobierno debido al veto del Senado anterior, que había sido designado por el régimen militar y tenía la autoridad temporal para participar en la elección del primer ministro. Sin embargo, la dinámica en la política de Tailandia ha evolucionado desde la elección de la actual Cámara Alta en junio de 2024, a través de un proceso indirecto, que ya no interviene en la elección del próximo líder, lo que podría abrir la puerta a la ascensión de los reformistas al poder. El PP, que lidera las encuestas de intención de voto, ha suavizado su discurso en varios puntos para su electorado con el fin de no repetir el destino de su predecesor, Avanzar, que fue disuelto en 2024 por mandato del Tribunal Constitucional debido a su intención de modificar la ley que protege a la monarquía de cualquier crítica. El BJT intenta mantener el poder que obtuvo en septiembre pasado gracias al respaldo del PP y el acuerdo de llevar a cabo elecciones anticipadas. El partido conservador ha intentado obtener respaldo utilizando una retórica en sus discursos, en el contexto del conflicto bélico entre Tailandia y Camboya, que resultó en aproximadamente 100 muertes durante los combates de junio y diciembre.
Los tailandeses votan para elegir al nuevo gobierno y decidir si cambian la Constitución