Este domingo, a las 8:00 hora local, abrieron los centros de votación en Suecia para unos comicios parlamentarios en los que la centroizquierda opositora tiene una ventaja sobre el bloque de derechas en el gobierno. Un poco más de ocho millones de ciudadanos suecos convocados a las urnas podrán emitir su voto hasta las 20:00 para escoger a los 349 miembros del Riksdagen, el Parlamento unicameral. Los sondeos sitúan a la centroizquierda en cabeza, con una ventaja que oscila entre 0,5 y 5,6 puntos; la brecha hace dos semanas rondaba los diez puntos, lo que ha avivado las especulaciones sobre un nuevo drama electoral como en las elecciones de 2018 y 2022. Hace cuatro años, la diferencia entre los dos bloques fue de menos de 50.000 sufragios y hubo que esperar tres días al escrutinio del voto del exterior para determinar quién resultó ganador. Durante el siglo, el Partido Socialdemócrata ha sido la fuerza más votada en Suecia y, en la actualidad, lidera las encuestas por delante del Demócratas de Suecia y del Partido Conservador del primer ministro Ulf Kristersson. En 2022, Kristersson puso fin al “cordón sanitario” contra la extrema derecha, que había sido marginada por todos los partidos y que en la última legislatura ha servido de apoyo externo a una coalición en la que participan democristianos y liberales. En abril, las cuatro formaciones comunicaron que, de repetirse una victoria en las urnas, el SD se integraría en el Ejecutivo, que seguiría liderado por Kristersson.
Abren los colegios en Suecia para las elecciones legislativas