La caravana de hinchas de la selección española culminó su recorrido en Nueva York, tras su paso por Atlanta, Guadalajara, Los Ángeles y Dallas, a un día de la final del Mundial contra Argentina, para animar y aliviar los nervios de la previa. La meta fue repetir la gesta de Sudáfrica 2010.
La marcha de España tiñe de rojo Nueva York en busca de su segunda estrella