La afluencia a Fnideq no se detiene. Horas después del inicio de la avalancha que ha provocado el caos en esta localidad marroquí fronteriza con Ceuta, miles de personas se suman a una fila que cubre los cinco kilómetros que separan el centro del paso fronterizo con el enclave español. Marruecos ha confirmado que ambos países han pactado repatriar a las personas que entraron de forma irregular en Ceuta, el flujo sigue sin detenerse. Continúan llegando caminando, en motocicleta o en automóvil, venidos de Marruecos y listos para correr o adentrarse en el mar si es necesario. La policía de Marruecos está sobrepasada, según constató EFE en la zona fronteriza. La nueva crisis se inició con un goteo de jóvenes que trataron de alcanzar Ceuta a nado sin que las fuerzas de seguridad marroquíes lo evitaran.
Una columna de 5 kilómetros formada por miles de personas sigue aguardando ante la frontera de Ceuta