La maquinista intentó arrancar el Iryo dos veces sin éxito y buscó ayuda de la compañía

La conductora del tren de Iryo intentó en dos ocasiones liberar el convoy y solicitó ayuda al centro de control de la operadora; no recibió ayuda porque se produjo la colisión con el otro tren, según fuentes próximas a Iryo. Cada intento de reiniciar tras un fallo del sistema LZB dura entre tres y cuatro minutos; en ambas ocasiones no se logró poner el tren en marcha. Plantean como hipótesis que la imposibilidad de reiniciar se deba a que la caída del sistema LZB se extendió a 63 kilómetros, una distancia considerada anormal y cuanto mayor es el tramo afectado, más tiempo lleva volver a poner en marcha el sistema. El tren de Iryo se detuvo al detectar una «señal en blanco» y estableció comunicación con el centro de control de Adif para coordinar la reanudación de la circulación. La conductora del Iryo 6076 informó al operador del centro de control de Adif que, tras la caída del sistema LZB, el tren no le permitía volver a iniciarlo y que seguía parada ante la señal de entrada de Urda. La conductora realizó un nuevo intento tras el primero y, al no conseguir poner el tren en marcha por segunda vez, se puso en contacto con el centro de control de Iryo para solicitar ayuda. En ese momento, el convoy fue alcanzado por un tren AVE.

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